martes, marzo 11, 2008

Notas de Diversidad Sexual

Diputados y diputadas federales propondrán seguridad social para parejas homosexuales

* Otorgaría seguridad social a los nuevos modelos familiares del país: activista

* Será más sólida que la desechada por los legisladores en enero, señala

México DF, marzo 10 de 2008 (Christian Rea Tizcareño/NotieSe).- Un grupo plural de diputados y diputadas federales propondrá en breve una iniciativa de ley que, en caso de aprobarse, reconocería el derecho a la seguridad social a las parejas del mismo sexo en toda la República Mexicana.


Tal iniciativa propondría reformar la Ley General de Salud, la Ley del Seguro Social, la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas.


La propuesta legislativa sería efectiva para las personas que viven en Sociedad de Convivencia en el Distrito Federal, para quienes firmaron ya un Pacto Civil de Solidaridad (PACS) en Coahuila y para quienes, sin suscribir estas figuras legales, establecen un hogar en común con una pareja del mismo o diferente sexo, así como para aquellas personas que, sin compartir lazos sanguíneos y sexuales, sólo mantienen vínculos afectivos y solidarios.


Al respecto, Lol Kin Castañeda Badillo, presidenta de la organización civil Comité Orgullo México –que anualmente organiza la marcha del colectivo LGBT-, explicó a NotieSe que dichas reformas permitirían el derecho a la seguridad social a “parejas del mismo sexo y/ o dependientes económicos. Se trata de que los padres gays o madres lesbianas que comparten la maternidad o la paternidad con su pareja puedan entrar en el rango de dependientes económicos, al igual que otras figuras solidarias, de madrinas y ahijados, por ejemplo”.


Con ello, detalló la activista, se reivindicaría un derecho laboral tan importante como el aguinaldo, las vacaciones o el reparto de utilidades.


Castañeda también hizo alusión a la propuesta legislativa sobre seguridad social para parejas del mismo sexo que no se presentó en San Lázaro a mediados de enero porque ya estaba elaborado un dictamen en contra, debido a que, según los legisladores, la LSC no es equiparable al núcleo familiar y al matrimonio. “Cuando se presentó no tenía el marco histórico de sociedad de convivencia y el PACS. La nueva iniciativa es más sólida y recupera el marco jurídico del DF y Coahuila”.


Precisó que el grupo plural de diputados está conformado por integrantes del Partido Alternativa Socialdemócrata, del Partido de la Revolución Democrática, del Partido del Trabajo, de Convergencia, del Revolucionario Institucional, del Verde Ecologista e incluso del Partido Acción Nacional, el cual en anteriores ocasiones se ha mostrado en contra de las uniones legales del mismo sexo.


“Hay una fracción del PAN que ya nos ofreció ir a la lucha con nosotras y nosotros. No es un derecho especial. No es una dádiva o concesión. Es justicia social.”, destacó.


Con esto, señaló, se ganará el consenso dentro de la Cámara de Diputados, así como el apoyo de la ciudadanía.


Castañeda Badillo llamó a la sociedad civil a unirse, al igual que lo ha hecho a favor de las mujeres, los indígenas y los niños, así como en casos concretos que han ocurrido en el país últimamente, por ejemplo, la violación a los derechos humanos de la periodista Lydia Cacho, la salida de su colega Carmen Aristegui del cuadrante radiofónico y el cuestionado proceso electoral de 2006, en donde la ciudadanía ha mostrado su indignación y apoyo.


Comentó que antes de presentarse la iniciativa legislativa, diversas organizaciones civiles con trabajo en derechos humanos se reunirán con legisladores federales de diversos signos partidistas para discutir y estructurar de manera óptima el tema, de tal manera que en dos semanas se tenga un texto final.




Abre Fondo Global convocatoria número 8*


Información para las organizaciones civiles, agencias e instituciones interesadas


Tal como fue aprobado por la Junta Directiva del Fondo Global de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y el Paludismo, el pasado mes de noviembre de 2007 en China, ahora los países de Renta Media Alta (RMA), podrán concursar presentando propuestas propias para obtener los donativos (subvenciones) que cada año otorga este organismo a países en desarrollo.


Los recursos de esta convocatoria tienen como objetivo:

A. Apoyar la ampliación de los programas eficaces ya existentes y/o aportar enfoques innovadores a la prevención, el tratamiento y los servicios de cuidado y apoyo;

B. Cumplir los criterios de elegibilidad del Fondo Mundial;

C. Demostrar claramente que los recursos son adicionales a los recursos existentes; y

D. Complementar y apoyar las estrategias nacionales de lucha contra las enfermedades para las que se solicita la subvención.


Sin embargo, esta convocatoria tiene algunas restricciones para países de RMA, por ejemplo: sólo las siguientes naciones pueden presentar propuestas para VIH: Argentina, Belice, Botswana, Gabón, Malasia, Mauricio, México, Panamá, Sudáfrica y Uruguay. No obstante, México no califica para solicitar subvenciones para tuberculosis ni paludismo. Por otro lado, países como Costa Rica, Panamá, Chile y Venezuela, que también son de RMA, quedaron excluidos del apoyo contra el VIH, dado que no han realizado o validado estudios de prevalencia del VIH en las tres poblaciones clave de mayor riesgo: hombres que tienen sexo con hombres (HSH), usuarios de drogas inyectadas (UDI), y trabajadoras sexuales (TS), o que los resultados de prevalencia en estas poblaciones no fueron superiores al 5 por ciento.


Bajo ninguna circunstancia el total de recursos que obtengan estos países de RMA, podrán ser mayores al 10 por ciento del total de las subvenciones disponibles en esta convocatoria.


Para los países de RMA, el Fondo Global aportará un tope de 35 por ciento de las necesidades, tomando en cuenta todos los recursos nacionales disponibles para el programa nacional de lucha contra el VIH durante todo el periodo de la propuesta.


El Fondo Global sólo otorgará recursos para proyectos que beneficien a las poblaciones más afectadas por la epidemia, entendiéndose esto como aquellas que tengan más de 5 por ciento de prevalencia reconocida por el ONUSIDA. En el caso de México los grupos que se podrían ver beneficiados con proyectos preventivos en el caso de que la propuesta fuese aprobada serían: A) HSH y B) mujeres y hombres que son UDI. Dentro del primer grupo también se incluyen a transgéneros, transexuales y travestis.


La propuesta a ser enviada al Fondo Global debe ser previamente avalada por el Mecanismo de Coordinación de País (MCP); para el caso de México este MCP se constituyó en el año 2005, y en su reunión del pasado martes 26 de febrero de 2008 aprobó que México presente un proyecto ante el Fondo, de acuerdo a los criterios definidos por la octava convocatoria.


Adicionalmente se acordó publicar en la página web del Centro Nacional de Prevención y Control del VIH/sida (Censida) los estatutos del MCP. Ahora se pueden consultar en http://www.salud.gob.mx/conasida con el fin de que las organizaciones, agencias o instituciones conozcan su modelo de operación y de que aquellas interesadas en formar parte del mismo, envíen su solicitud, tomando en cuenta el enfoque y grupos poblacionales que serían beneficiados con la misma. Es importante señalar que la organización que participe como miembro del MCP queda automáticamente excluida de recibir fondos en el caso de que este proyecto sea aprobado por el Fondo Global.

La convocatoria completa del Fondo Global puede ser consultada en http://www.theglobalfund.org/es


* Publicado en el suplemento Letra S, jueves 6 de marzo de 2008.



Crac


Por Max Mejía*


Las secuencias la describen, la fisonomía de una colonia de casas bien montadas --muros pintados en off-white o colores pastel, techos no muy altos pero decididamente acogidos a la perspectiva plana del diseño surcaliforniano--, nos recibe: ‘Welcome to the new ´T.J. life style’. Entonces descubrimos el sonido persistente de detonaciones, cuya proximidad nos informa que en verdad estamos en un centro de operaciones de la mafia.


Sucedió en Tijuana ¿pero qué sucedió realmente?


El ojo mediático se clava en los movimientos de los cuerpos policíacos en torno al sitio --habitado por una inmensa mansión rematando en dos cúpulas--. Luego gira hacia fuera para describirnos, a través de una foto de niños desalojados de una guardería, las condiciones del paisaje exterior.


La serie de imágenes (llenas de intención, puesto que no hay imagen sin propósito) procesan el acontecimiento de de tal forma que no podemos dudar que estamos ante un hecho de rango extraordinario; esto que están viendo no tiene parangón en el país. La segunda parte del mensaje lo colegimos fácilmente: la nación no ha perdido el control, sólo Tijuana.


Para redondear el planteo, se nos recuerda el pasado de Tijuana: ‘ciudad del vicio’ traduce la revista Proceso. Nos asombra el poder de los medios: --El mal no tiene que ver con la importancia del dinero en la frontera ni con la densa red intercontinental de negocios turbios que la cruzan, sino con un lugar y un pasado que lo acusa.


Se nos indica que el problema es moral… ¿El asunto narco se rige por la moral? ¿Qué?; y de cierta forma normal su estirpe tijuanense --dado el perfil de quien se trata. Nos sorprende el planteamiento. Consideramos que es esquizofrénico a rebosar, que se anula a sí mismo. Pero nos equivocamos: el enfoque no pretende convencernos, sino controlar con su interpretación las nuestras propias. Lo que ocurre en Tijuana –infiérase-- no es obra del desastre nacional en la materia, es bronca de ésta, por lo tanto, déjesela sola.


Nos agita la cercanía de los balazos, puesto que ahora sabemos que solo nos atinarán a nosotros, a quienes vivimos en Tijuana. Ya empiezan a llegar los correos de nuestros parientes del interior de la república en que lamentan nuestra situación. En respuesta, les pedimos que también se cuiden, pues –no lo dudamos-- los episodios extraordinarios de acá bajarán en cuestión de horas hacia el resto del país, si no es que ya están allí y no lo han advertido. No hace falta decirles que la globalización mueve la geografía y allana la circulación de los tráficos. Eso sí, a veces se les hace ver que el centro esconde demasiado lo que pasa, mientras Tijuana lo muestra de manera cruda.


Bajo presión de la frontera y evasión del centro, que se siente el poder de la People y se da cuenta del lugar insular del gobierno, de su papel elusivo y sus palabras, siempre flotando en la orilla de la corrupción y el desbarajuste jurídico que asfixian la ciudad.


A Tijuana ya la patrullan las fuerzas armadas y uno debiera sentirse seguro, pero tiene una duda: ¿Quién explica cuál uniformado es auténtico y cuál imitación? Los contrarios también traen uniforme y tienen una apariencia y un lenguaje corporal tan similares que ¿cómo saber quién es quién?


El movimiento y Tijuana tienen una relación como de hermanos siameses: tránsito permanente de carros y gente siempre en las calles, así ha sido siempre y es poco probable que esto se modifique por la avalancha de la violencia. Sin embargo, la libertad de tránsito ya empieza a costar en detenciones sin motivo, revisiones e interrogatorios abusivos en la vía pública. Los operativos contra el crimen no logran dar seguridad, pero sí favorecen la intervención del espacio público por parte de la policía. La generalización de un estado de abuso policíaco no es improbable que ocurra y a no largo plazo en Tijuana. La frase “un policía para cada ciudadano”, aunque un exceso de la facilidad retórica del actual alcalde panista, no deja de significar la visión del gobierno. Cada ciudadano su policía que lo extorsione y traiga a carrilla todo el día.


El desprestigio de la policía local se alimenta en maneras arbitrarias y sospechas, en una ciudad donde es ya sospechoso ser joven, automovilista, gay, transeúnte, migrante, adicto, incluso estadunidense.


Los problemas de Tijuana remiten siempre a un punto límite: límite del país, de la geografía internacional –muro USA--, de la demografía, de la cultura. Crecimiento desmesurado, escasísimos parques, ínfimos espacios de arte, pocos sitios de recreación y mucha globalización, sostienen un mosaico cultural tan impresionante como frágil en sus estructuras.


Los gobernantes hablan recurrentemente de estos problemas, pero jamás tocan el asunto de fondo: la problemática cultural en que descansan.


La falta de atmósferas e infraestructura para el esparcimiento colectivo es, sin duda, lo peor de Tijuana. En esta ciudad no hay algo así como las tradiciones barriales, lugareñas, como en otras ciudades del país, lo que implica que su sentido de la fiesta colectiva es distinto, con otros parámetros y otras necesidades. Cuando la ciudad era manejable, las colonias hacían las veces de espacio de interacción comunitaria, pero hoy no queda nada de aquello. El sentido del entorno se reduce a la hostilidad del paisaje urbano, sin sitios para hacer deporte, caminar o disfrutar manifestaciones del arte.


Todos los gobiernos de las grandes ciudades se preocupan en proveer a sus habitantes, espacios acondicionados para el disfrute colectivo y una oferta de eventos que los congreguen en torno al arte, la celebración, el espectáculo o la fiesta. Tijuana, con arriba de tres millones de habitantes, ¿puede explicarse que carezca de ningún tipo de oferta?




La perplejidad que provocan los altos índices adictivos y de violencia, está mal planteada por los señores del gobierno. Lo sorprendente es que Tijuana no haya estallado.


¿Qué la sostiene en pie? En los textos de los escritores contemporáneos, Tijuana aparece bordeando siempre (sobreviviendo) la accidentalidad del terreno, la ficción y el tiempo y el espacio, nunca bien encajados. ¿Qué nos quieren decir? Que ahí hay una ciudad con un sentido y una textura cultural singulares que desconocemos o, mejor dicho, ignoramos. Los artistas y mucha de la producción artística que se genera allí, están fuertemente ligadas a esa “singular desconocida” y, de hecho, han logrado que hoy se perciba a Tijuana, tanto afuera como adentro de ella, con una imagen que trasciende la de la violencia y el discurso gubernamental-policiaco. Por su parte, grupos de promotores culturales –independientes— han puesto en escena --en espacios públicos-- iniciativas de arte que han convocado a miles de tijuanenses. No se trata, en ninguno de los casos, de la típica promoción comercial del artista, sino de una postura de gremio en torno a la ciudad: mostrar su textura cultural para pluralizar su imagen, provocar atmósferas públicas que les permitan a sus habitantes descubrir una ciudad distinta a la de la violencia.


La respuesta de los jóvenes ha sido impresionante y uno pensaría que la gente del gobierno hubiera cogido el mensaje. Pero no es así. El presupuesto para el organismo municipal ocupado de la cultura --el IMAC--, permanece en los mismos montos bajos de hace seis años. Su directora --una brillante ex promotora cultural independiente-- intenta dotar de oferta cultural los sitios próximos a la muchachada escolar, ¿pero con qué lo hará?


Los tiros se escuchan tan cerca que una amiga artista decidió de plano construir una inmensa cruz con miles de casquillos percutidos. En verdad la ciudad da esas imágenes. ¿Dónde están los defensores de la paz? ¿Dónde la reacción de los jóvenes? ¿Dónde la de los gays? ¿Dónde la de los grafiteros? Los artistas están muy solos en su esfuerzo, y es imposible saber entonces en qué acabará esto.


* El autor es promotor cultural en Tijuana y director de la revista "Arte de Vivir, Voz de la diversidad".